Hace dos años el mundo fue nuestro. Tenía 17 entonces y mi visión bastante corta. Cuando eres tan inexperta todo parece sorprenderte y el mundo se te presenta maravilloso porque conoces tan poco de él. Con el paso del tiempo lo que fuiste no es más lo que eres, y lo que alguna vez te pareció suficiente ahora es insignificante.
Así me pasó contigo.
Yo sé que te juré amor, intenté darte mi amor… y por un tiempo así fue. Pero el para siempre ahora no existe más dentro de mi pecho. Y te veo y sé que no eres lo que quiero para mi.
Que depresivo suena esto. No lo creas tan así. Yo estoy bien.
No quiero atar mis manos o doblegar mi voluntad. Porque no sé.
Desdén, quizás. Resulta que soy una niña y comienzo a crecer, sueño con recorrer el mundo expandir mis horizontes. Destruir cada límite y barrera, y por eso precisamente es que no te necesito.
No sé como he aceptado nuevamente tu cariño hace unos meses, después de tanto tiempo ajenos. Si ya había salido de ti, por qué tan perdida volví a dar contigo?
Necesito… otros aires.
Puedo ser brutalmente honesta con ustedes? Como si supieran todo de mi vida, y yo absolutamente nada.
No sé donde están mis pies. Y eso no me molesta. Sin embargo, he comprometido el resto de mi cuerpo a alguien más. No he debido.
Es un buen hombre, pero al lugar donde voy y para la persona que soy, él no es suficiente.
Necesito más. Tengo sed de más.
Él es… poca cosa.
Jesús apareció en mi vida hace dos meses, y en menos de dos semanas sabía yo que había sido un error haberme comprometido con alguien más. No porque me haya enamorado, porque bien sé que para mi Jesús es una simple infatuación. Pero si estuviera tan enamorada y devota, jamás me habría fijado en alguien más. No, la llegada de Jesús no ha sido responsable, ni ha disipado mi amor.
Sé que también pasará, porque los quince años entre Jesús y yo pesan, pronto también será poca cosa, y yo pasaré a buscar nuevamente aquello que entonces me complemente.
Encontraré a alguien que no pierda su valor con el tiempo?
O es que quizás no deba seguir buscando, porque yo vivo incómoda, y no puedo evitar moverme todo el tiempo. Es una pena que en el transcurso personas como él tengan que salir lastimadas. Es inevitable.

Creo que todas las personas hemos de pasar al menos una vez por perder y reencontrar personas del pasado. Quizás... read more
on Que ando falta de...